El uso excesivo del champú suele dejar el cabello sin sus aceites naturales y los reemplazan por hidratantes químicos que le quitan fuerza, brillo y vida.
El cuero cabelludo genera más aceites para compensar el exceso de sequedad que produce el abuso de champú. Así que, si quieres un cabello más saludable, sedoso y con brillo, es necesario que no laves a diario a tu cabello. Lo ideal son 2-3 veces por semana.
Aunque en las primeras semanas te parezca todo lo contrario, finalmente el cabello se acostumbra y acaba produciendo menos grasitud, al estimular menos la cutícula. El resultado es un cabello más brillante y con más vida.